lunes, 26 de enero de 2009

Dos historias de amor sin amor

Hace mucho tiempo, en un reino muy lejano, nació una princesa de impresionante belleza.
Como una promesa de eternidad en esta efímera vida.
Su hermosura era tal que podía llevar a los hombres a la destrucción con solo una mirada de sus brillantes ojos.
Como un suspiro que conmueve más el aire que mil ciclones.
Aunque en su cara no relucía ningún signo de maldad, la gente empezó a temer que la ambición empañase su alma y que lo que había sido virtud se tornase de pronto en un arma.
Como una profecía que nos negamos a creer.
Su padre, apenado por la posibilidad de que su pureza se viese menguada por la maldad y codicia de quienes la rodeaban, mandó construir para ella un palacio en las nubes
Como una declaración que se entona como un insulto.
Condenada bajo el peso de su horrible perfección, la princesa fue encerrada sola en su cielo.
Como la más hermosa carta encerrada en un sobre sin dirección.
En un paraíso donde solo faltaban dos cosas: espejos…
Como una obra de arte bellísima que no emociona a nadie.
...y amor…
Como una palabra de la que desconocemos el significado.
Su contacto continuo con el Sol, su único compañero, acabó desvelándole el secreto para conseguir el bien por el que tantos hombres suspiran: la inmortalidad
Como la bendición de un castigo.
Desde su torre, ella veía morir uno a uno a cada uno de los seres por los que, tanto tiempo atrás, había tenido un cierto apego. Sin embargo, muerte tras muerte le resultaba imposible sentir pena por el fin de sus existencias
Como una indiferencia tan grande que conmueve a quien la siente.
En el fondo, ella los envidiaba
Como una vida a punto de acabarse.
Tras el fin de su padre, un rey ya anciano, querido y venerado por todos mientras estaba vivo pero que sembró rencor con su muerte, la princesa decidió que su momento de bajar del cielo había llegado
Como una tumba vacía de lágrimas.
Ella se cortó sus largos y relucientes cabellos, los ató y descendió de su maravilloso infierno
Como unas alas de plomo, que tiran más hacia abajo que hacia arriba.
Por fin podría recuperar lo que tanto tiempo atrás le habían negado: la capacidad de sentir
Como un poema huérfano de amor.
Sin embargo, el tiempo que se deslizaba sin rozar su alma sí había dejado huella en su cuerpo. Lo que antes había sido belleza era ahora un falso presagio de una muerte que nunca llegaría
Como una mentira que esconde felicidad
La princesa era demasiado sabia, demasiado pura, demasiado perfecta para ese imperfecto mundo al que había descendido. Ese no era su lugar, pero volver a junto el sol sería aceptar su derrota.
Como una verdad que todos conocen, pero nadie se atreve a revelar.
Nadie fue capaz de amarla. Ante la perspectiva de una eternidad de llanto seco y de soledad rodeada de esa multitud sucia y mediocre, la princesa se volvió loca
Como una rosa que se pudre antes de entregar a nadie su aroma
Su ira hizo que arrancase del cielo un fragmento que se volvió oscuridad e instauró allí su nuevo reinado.
Como un llanto silenciado por los gritos
Desde entonces, cada noche acude a observarnos y llora escasos hilos de luz sobre aquellas imperfectas, estúpidas, mediocres, simples bestias… a las que tanto envidia.
Así es el amor que tú y yo compartimos.
-_-_-_-_-_-_-_-
Busco amor. Se ofrece recompensa.

10 comentarios:

Sherezade dijo...

"Como un llanto silenciado por los gritos
Así es el amor que tú y yo compartimos".

Ayyyss nena, ayysss, solamente elevaré hasta ahí mis supiros y te dirán más q mil palabras....

Any dijo...

No... No busques amor. Él puede encontrarte, pero tú a él no...

Y acabo de darme cuenta de lo que escribiste en los comentarios... Cualquier compañía es mejor que la soledad... No, pequeña, no es cierto... Pero ojalá...

Biquiños.

Adrianina dijo...

Un día llegará el amor y te sorprenderá, recibilo con los brazos abiertos.
Buen escrito, profundo, reflexivo.

Te dejo un beso grande y todo mi cariño, siempre es lindo pasar por tu casa..-)))

Retox dijo...

Me encanta como escribe, tienes 16 años no? Oh eso pone en el perfil, de todas maneras... alguien me dijo alguna vez: La busqueda desesperada del amor, destruye el amor. Es algo que surge, algo que todos encontramos en mayor o menor tiempo, suerte ;) es un placer seguir este blog.

Hada del lago dijo...

Me uno a algún comentario anterior que dice que el amor no se busca, el nos acaba encontrando =)

Y el te encontrará el día menos pensado!

Me encantan leer tus palabras princesa!

Un besiño!

enrique ponce mendoza dijo...

está lindo. todo premio a de tener un sacrificio. la eternidad le costó a la princesa cortarse el cabello y vivir fuera del paraíso que no era para ella.

felicidades, está para leerse varias veces para entenderle mejor.

ciao

almayarma dijo...

El escrito es mas que excelso, cuanto talento princesa! cito esta frase "Nadie fue capaz de amarla. Ante la perspectiva de una eternidad de llanto seco y de soledad rodeada de esa multitud sucia y mediocre, la princesa se volvió loca
Como una rosa que se pudre antes de entregar a nadie su aroma" aunque me identifica todo su contenido...

He vuelto a comentar las bandas como usted me pidio, un abrazo y una rosa...

Egroj Sérdna dijo...

...te ofrezco oscuridad.

¿Si o No?

Cyborg-poeta dijo...

Excelente...
...sin mucho para acotar...
...excelente...

Saludos...

malena dijo...

Wow!! Sara, te estás superando! Fantástica historia!
Ahora, lo que más me gustó fue la última frase, esa que está solita.. jaja!
Sigue así^^
besotes.