viernes, 8 de febrero de 2008

Perfectamente imperfecta


Me gustaría ser alta,
mirar a la gente desde arriba,
no tener que ponerme de puntillas para observar las cosas interesantes.
Y sin embargo mi estatura apenas pasa la media.
Me gustaría tener unos ojos geniales,
poder sostenerlos,
dar impresión de seguridad,
azules o verdes,
de esos que cortan la respiración
mirada felina,
pestañas espesas y largas,
poder dominar a la gente con ellos...
Y sin embargo son negros,
oscuros,
demasiado brillantes...
tristes.
Me gustaría tener unas piernas de anuncio,
largas,
delgadas,
que no me diera miedo andar en falda por enseñarlas,
que no hiciese falta depilarlas.
Y sin embargo aún me siento culpable cuando decido airearlas.
Me gustaría tener una cintura estrecha,
estrecha,
para poder lucir mi piercing,
de esas que dan ganas de rodear.
y sin embargo, si pudiera le quitaría unos centímetros.
Me gustaría tener una voz melodiosa y dulce
con poder de amansar fieras
pero sigue siendo demasiado aguda al cantar y demasiado grave al hablar.
Me gustaría ser una persona decidida,
que tuviera influencia en los demás ou características de líder,
Fuerte y sin verguenza,
lograr que mis sueños se cumpliesen.
Y sin embargo, mis miedos, complejos y dudas me asaltan mas de lo necesario.
Me gustaría ser inteligente,
tener las respuestas a mis preguntas,
pero cada vez que aprendo algo me doy más cuenta de todo lo que me queda por saber, realzando mi ignorancia.
Me gustaría tener control sobre mi,
pero mis sentimientos le ganan el pulso demasiadas veces a mi cabeza.

En resumen, me gustaría tener un físico de impacto, que despertase la lujuria allí por donde pasase y una cabeza que lograse encontrar solución a todos los problemas de mi existencia.
Seguramente el mundo caería rendido ante mis pies.
Me tengo que conformar con esa persona imperfecta que me devuelve la mirada cuando me miro al espejo.
Quizá no sea tan genial, alta, delgada, guapa, decidida, fuerte e inteligente como la de mis deseos, pero esa imperfección hace que la chica siga teniendo anhelos y ansias de avanzar.
Esa chica soñadora, tozuda, egoísta y de fácil enfado no es, definitivamente, una persona como la que nadie soñaría con ser.
Sin embargo, ha logrado algo que a muchas personas si les gustaría lograr:
Mirarse al espejo y sonreír.

3 comentarios:

Tuyo_siempre_princesa dijo...

Nunca conocí a nadie que se acercara más que tu a la perfección.
A mi me gusta tu altura, que me permite mirarte directamente a los ojos, tan relucientes y oscuros como la más hermosa noche. Me gustan tus piernas, que parecen haber sido hechas para ser esculpidas. Tu cintura, que tiene la altura y grosor ideales para ser rodeados. Tu voz, que parece ser la voz de un angel, emotiva, controlada. Me enamora tu forma de ser, romántica, idealista, luchadora, sincera, sin alardes de grandeza, curiosa, interesada por lo que te rodea, amante de las artes, eléctrica, impetuosa, fiel a ti, tus amigos y tus ideales. ;)
Bonito texto. La perfección es un engaño que nos puede llegar a obsesionar. El mundo se mueve buscándola, ignorando que es tan irreal.
Te quiero mi proyecto de perfección.

almayarma dijo...

Que bello fue tu comentario el el umbral de mi rincon, fue un dulce guiño de hada...;)
Es verdad los pocos nos encontramos "causalmente" y me alegra que las melodias que resuenan en mi corazon sean de tu agrado...Lamento no tener mas tiempo para disfrutar a pleno de las bellezas de tu blog...es el reflejo de un alma muy interesante..

Un gran abrazo

Rox, Alma y arma

Beth dijo...

Pues que a tu edad hayas conseguido eso, está muy bien...ya que yo cuando tenía 15 años no me valoraba lo suficiente y ver que una persona lo hace me dice mucho de ti. Sigue asi...mírate en el espejo y gustate.

Muakkkkkkkk, princesa.