jueves, 7 de febrero de 2008

Contesta tu a mis preguntas.


Otra mañana mas despierta...
Comienza un día más.
Un día en el que nada pasará.
El sueño, el cansancio, la fatiga... me atan a mi eterno lecho de tristeza.
Mas... Por que despertar?
Por que levantarse y caminar?
Será
otra jornada sin nada que disfrutar.
Quizá
aunque no salga nada cambiará.
Total,
la vida de nadie se verá influenciada por mi paso.
Un hombre es demasiado pequeño para poder mover el mundo.
Será volver a conformarme con mi destino.
Será volver a aceptar mi derrota.
Será volver a sufrir una caída de la que no estoy segura de poder levantarme.
Para que engañarme?
Este tema carece de importancia.
Reflexiones de una mente triste... y cobarde.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Estar o no estar... contigo

Me duele más que a nadie tu ausencia.

Porque el tiempo sin ti pasa monótono y aburrido, carente de ilusiones o emociones.

Porque la vida sin ti es como una carrera sin meta, donde solo hay espacio para la fatiga.

Tengo miedo de volver a sufrir, de volver a llorar por ti como nunca he llorado por nadie, de que me vuelvas a destruír sometiéndome al olvido.

Pero también tengo miedo de no volver a sonreír y de que tu pasado siga marcando mi presente y futuro con la imagen de unos tiempos inmejorables.

Qué pesa más?

La tristeza o una vida sin alegría?

Qué es más doloroso?

Aún no sé contestar...

Demasiado vulnerable

Alguien fue siempre feliz?
Hay alguien que nunca se sientiese solo?
Alguien nunca sintió que nunca hará feliz a esa persona que quiere?
Soy la única que se sintió un estorbo para todas las personas que le importan?
Quién nunca sintió que la vida gira demasiado rápido, que ya no puede seguir el ritmo, que quiere parar el tiempo?
Quién nunca sintió que nada de lo que haga será nunca importante? Que nunca destacará entre los millones de personas que viven en este maldito planeta?
Ahora solo tengo la necesidad de tirar la tolla y dejar de luchar por todo aquello que antes era importante para mi. Soy consciente de que me equivoqué, de que la vida que traté de llevarme quedaba demasiado grande y que no la merezco.
Solo quiero dejarme ahogar en la tristeza porque así se ahogarán tambien mis problemas. Cansada de luchar...
pero también cansada de llorar, de sufrir, de ser tan imperfecta y vulnerable.
Quien nunca se sintió una mierda?

lunes, 4 de febrero de 2008

Solo es un banco de piedra


Aquel día se quedo grabado en mi memoria para siempre.

-Sabes en que estoy pensando, cielo? Las princesas tienen que tener un trono, un lugar donde sentarse majestuoso y alto, hermoso como ellas. Tengo una sorpresa, sigueme.

Te acuerdas? Juntos recorrimos la alameda. Pasear agarrada a ti bajo las sombras de los arboles, oyendo el agua y los patos y a los niños jugando despreocupadamente era por aquel entonces un ejercicio que ventilaba mi espíritu. Cruzamos el quiosco y me lo enseñaste.

Nunca me había fijado en el y siempre había estado ahí.
Me pareció, aún sin saber nada de él, que no podrías haber encontrado un trono que hiciese más feliz a una princesa.

Era un banco de piedra, de aspecto antiguo, quizá tendría siglos. Era muy largo y su estructura semicircular parecía esgrimir una sonrisa pícara. Sus gravados denunciaban su procedencia barroca. Las hojas doradas se apoyaban en el, haciendo la función de cojines naturales y espóntaneos.
- Es precioso_susurré.
- No digas nada. Siéntate en esa esquina y apoya la cabeza en sus brazos. Tienen un mensaje y una historia que contarte.
Divertida, me senté.
Tu hiciste lo mismo en la otra esquina. Te sentía lejos.
Cerré los ojos y escuché, asombrada, un dulce susurro que venía directamente del banco.
-Toma tu trono princesa. Siempre que vuelvas, intenta escuchar de este mágico banco los te quieros de tu caballero.
Me reí. El banco tenía una acústica extraordinaria, que había sido usada por enamorados de todas las épocas.
Pero dudo que muy pocos hubiesen sabido impregnarlos de esa magia que tu le diste.
Volvimos taaantas veces!
Ese banco fue testigo de mil besos, de te quieros, de horas sin decir nada en las que tu me acariciabas el pelo y yo miraba tus ojos verdes. Los tres nos uníamos en una perfecta armonía.
El resto del mundo no tenía importancia.
Ese mágico portal para el tiempo y nuestro ritmo de vida.









Todo eso pasó.
Mírlalo, ahí está nuestro rincón, estéril, inútil, vacio.
Parece abandonado, sucio.
La piedra se ha vuelto fría.
Solo ahora comprendo que la magia no estaba en el banco, sino en quien lo llenaba.
La piedra siempre ha sido fría, inerte.
Lo miró y las lágrimas amenazan con hacerme quedar en ridículo.
Pasé en el tiempos de completa paz, pero están acabados.
Nuestro amor tiene tanta vida como el material de ese banco.
Y sin embargo, esta princesa aún a veces se vuelve a sentar en su trono y vuelve a pegar la cabeza.

Estaré loca, pero el otro día me pareció que el banco me susurraba con una voz rasgada y melodiosa las tres palabras que, entonadas de la forma correcta, componían la canción que siempre me gustó escuchar:
<>

...<>...


Hoy he vuelto a soñar contigo.

Y sin emgargo, esta vez fue distinto.

A menudo, eras el protagonista de mis sueños. Tuve tantos contigo!
Alugnos eran de amor, cuando de tenía,
de tristeza, cuando te sentía distante.
De impotencia, cuando estabas triste y no podía ayudarte.
Sueños de felicidad, cuando alcanzabas tus metas.
Sueños de felicidad, sueños de poetas.
Cuando te perdí, tambien soñaba que todo era una mierda.


Pero este sueño era diferente, pues el sentimiento que evocaba también lo era.

Porque después de todo lo que vivimos juntos, despues de todo lo que te quise, después de haber deseado con toda mi alma que tus penas se fueran y tus sueños se cumpliesen para poder disfrutarlos contigo, después de haber compartido contigo mis ilusiones y mis temores un simple sueño desmonta todos los esquemas y produce en mi un sentimiento nunca antes vivido :
La confusión.

De pronto, las dudas sobre ti me asaltan.
De repente tengo... miedo de ese desconocido que tiene una parte de mi en sus labios.
Ya no tengo ganas de verte, de hablar contigo...

...aunque por mucho que trate de engañarme echo de menos esos antiguos sueños juntos.


viernes, 1 de febrero de 2008

Sobre las máscaras, disfraces... y otros engaños


Inocentes, alegres, cándidos...
hechos para pasarlo bien.
Pozo en el que se vierte ilusión y sonrisas.
Me encanta disfrazarme
hacerlo de algo muy diferente a mi, para poder meterme en el papel.
Te sientes empática.
Por un día, reina la libertad.
No importa el que dirán, la verguenza, las miradas raras.
Vuelves a las raíces, haces lo que quieres.
Retorno a la infancia y a la alegría.
Si, definitivamente me encanta el carnaval.
Pero no me gustan tus disfraces.
Tetricamente reales, consigues engañar con ellos.
Actuas, hieres, dañas... con inmunidad.
A veces tu mismo te los acabas creyendo y lograis una fusión malévola.
No me gustan tus mentiras, tus poses, tus actuaciones...
Sobre todo porque un momento despues te quitas la mascara y vuelvo a caer en la cuenta de cual es la realidad, de lo tonta que he sido una vez mas.
Hoy es el primer día de unas fiestas mágicas...
me dices que no te gustan, que no te vas a disfrazar.
Acaso quieres romper con la rutina y, por una vez al año, ser tu mismo?
Dedicado a todos los/as carnavaler@s empedernidos...
Quitaos la máscara, la actuación ha terminado.
>>se cierra el telón<<



Aquella niña ya no es feliz.




Antes, sus ojos brillaban reflejando sonrisas.

Y ahora sin embargo solamente son recipiente de lágrimas.


Sus carcajadas llenaban el aire en el pasado

pero ahora decidió cambiarlas por suspiros.

Se movía como quien buscaba un sueño en cada esquina, con la esperanza encendida en el corazón.

Buscadora de felicidad, comprende hoy (demasiado tarde) que ese sentimiento no está destinado a ella.


Lenta y segura camina, cual princesa destronada que observa lánguidamente su reino perdido.Un reino en el que un hada se esconde debajo del árbol bajo el que se sienta a llorar....



Definitivamente, esa niña ya no es feliz.

La gente la observa compasiva e intenta que vuelva a sonreír.

Ingenuos...

No saben que ella ya se ha acostumbrado a la negra atmósfera que la rodea, ya es una parte inseparable de ella.




Todos quieren que sea feliz, pero....

¿Y si ella no quiere?